Christophe CassanChristophe Cassan, director del festival BIME, lleva 15 años trabajando en los diferentes campos de la industria musical. Emocionado con la evolución del sector y del propio festival, apuesta por un cambio de modelo que tenga como base principal la cooperación entre subsectores. 

KD – Ésta es la tercera edición de BIME, un evento que empezó centrado en la industria musical y en el que ahora podemos encontrar todo tipo de industrias creativas, ¿cómo valora esta evolución?

La identidad de BIME es la industria musical porque es lo que conocemos, pero lo que queremos ofrecer es una plataforma donde diferentes tecnologías, diferentes artes, se puedan encontrar porque creo que, si nos quedamos en un mismo sector, esto tiene fecha de caducidad. Si la industria no se abre a otras tecnologías está muerta. Por eso las grandes compañías musicales están adquiriendo empresas de tecnología, plataformas digitales, empresas de metadata, etc. De ahí la importancia de ampliar el sector y la mente de los profesionales de la industria musical.

KD – ¿Existe una mezcla inevitable entre los distintos subsectores de las industrias creativas?

He estado en muchas ferias de la industria musical donde sólo estábamos los profesionales de la misma y se percibía un gran pesimismo por la crisis. Por eso tenía ganas de hacer un evento del que la gente pudiera salir con ilusión y con una visión más positiva. Creo que la única manera de lograrlo era juntar diferentes tecnologías y ser visionario, abriendo oportunidades para las empresas. Lo que estamos viendo en el foro de empleo de BIME, por ejemplo, es que las empresas que ofrecen trabajo combinan márketing, tecnología, música y es esta mezcla la que va a hacer que crezcan. La combinación es indisoluble e imprescindible. En esta economía de la atención, marketing, vídeo, música,..,. tienen que trabajar de la mano. Nuestro enemigo común es conseguir la atención del cliente.

KD – ¿Qué importancia tiene el metasector del audiovisual y los contenidos digitales?

Su importancia es clave. Por eso dentro del programa de BIME hemos integrado todos estos temas, aunque aún nos queda mucho trabajo por hacer. Hay que tratar de generar plataformas como ésta para que los profesionales del sector se encuentren, hablen y colaboren.

KD – ¿Cuáles son, según su opinión, la principales tendencias en el sector de las industrias creativas?

La principal tendencia es, sin ninguna duda, la colaboración.

KD – Se trata de un sector con alto porcentaje de emprendedores, ¿qué aportan las nuevas empresas?

Nos encontramos en un momento de transición, el modelo antiguo está agotado, hay una manera nueva de consumir, cada vez más rápida, con más pantallas…, y el modelo de negocio ha cambiado también. Ésa es la razón por la cual hay tantas nuevas empresas, el modelo macro está evolucionando y dando paso y buscando  empresas que dan servicios y tecnologías nuevas. Es la razón por la que proliferan tantas nuevas empresas que están esperando a que el Apple de turno las compre. Para muchos de ellos ése es su modelo de negocio, no la autofinanciación, sino la espera del momento en que sean comprados por una compañía más grande.

KD – ¿Cómo valora la situación de Euskadi en este sector?

Está en muy buen momento, en comparación con otras comunidades. Se encuentra en una situación puntera, pero hay que seguir trabajando, aún queda camino por recorrer. No hay que posicionarse a nivel estatal, sino a nivel global. Las nuevas empresas deben tener una vocación de internacionalización desde el principio.

KD – ¿Cuál es su opinión sobre las incubadoras empresariales?

Las incubadoras tienen un papel de filtro porque son ellas las que tienen los conocimientos, la visión sobre si una nueva empresa puede llegar a tener éxito o no y los recursos para hacerla despegar. Tienen un papel clave, por supuesto.

KD – ¿Qué supone para una startup participar en las actividades de BIME Pro?

Es la primera vez que contamos con un número tan alto de inversores por lo que espero surjan colaboraciones fructíferas. Espero que las startups salgan contentas de la experiencia y que ellas misma juzguen las ventajas de participar.